Miriam De Paoli

Soy Miriam, 49 años. Brasileña. Madre. Esposa. Mujer. Periodista (no necesariamente en este orden). Impaciente, inquieta pero rutinaria. Taurina dirían mis amigos.

Hice radio, TV y también trabajé en diarios. Ahora hago comunicación institucional para multinacionales del sector industrial. Hasta este año fui profesora universitaria.

Mirando en perspectiva, creo que renuncié porque estoy menopáusica, no lo sabía y mi impulsividad natural se vio intensificada. El tiempo dirá.

Todos lugares comunes, lo sé. Nada en mi vida es ni glamuroso ni trágico.
Soy común. Y curiosa, pero muy curiosa.

Esa curiosidad fue la que me llevó a buscar información sobre la menopausia, esta etapa que está poniendo mi vida patas para arriba.

Y… ¡sorpresa! No encontré un lugar donde me sintiera cómoda o encontrara respuestas simples y directas para mis miles de dudas.

Pero, en el medio de la búsqueda apareció una fiesta (¡literalmente una fiesta!) y estaba Karina, una de las personas que mas amo en el mundo, también pasando por la misma etapa (y no lo sabía!).

Así fue que juntamos nuestras frustraciones, inquietudes, dudas y decidimos crear este espacio.

Para vos. Para nosotras. Para las que lo están viviendo, para las que ya la pasaron y para las que lo vivirán.

La menopausia es un falso misterio y no es el fin de nada.
Somos mujeres hablando para mujeres.
Sin tabúes. Sin límites. Sin miedos. ¡Bienvenidas!

Ah, y… por esas maravillosas casualidades de la vida, se nos sumó Milagros (echen una mirada en su bio!).

Milagros Kirpach

Se preguntarán por qué a los veinticuatro años estoy siendo parte de una comunidad de mujeres menopáusicas, y ¿saben qué? En realidad, no lo se.

Solo se que I´m in, soy del Menopausic Fan Team y hasta creo estar experimentando algunos síntomas.

Soy Mili y antes de los veinticinco, después de dos años, me harté de las oficinas, de cumplir horarios, del estrés y la presión del mundo de la publicidad y el marketing. Decidí renunciar y empezar a planificar un viaje. Y buuuum, ahí estaba Miri, mi mentora profesional, amiga plus cuarenta. Después de haber compartido dos años juntas dando clases en su cátedra de Comunicación Institucional, ella dejó de docencia y empezó a cranear NO PAUSA con Karina.

Debo decir que me cautivó. En cierto sentido vi la luz. El punto de intersección entre dos necesidades: por un lado la de poner a prueba mi libertad, la vida freelance, el manejar los propios horarios y por otro, la búsqueda del sentido (un poco cliché pero real), el pensar en dejar de hacer algo simplemente para vender, y pasar a hacer algo por las mujeres y porque no, por mí misma.

Porque ahora escribiendo estas líneas creo saber por qué me siento una Miss NO PAUSA. Soy mujer, me gusta vivir la vida, disfrutar de las cosas y eso no va a cambiar. Independientemente de la edad que tenga hoy, la menopausia va alcanzarme y quiero estar preparada para decirle, ¡¡Come to me menopause!! Porque no pienso dejar de ser quién o cómo soy por no saber qué está pasando con mi cuerpo.

Así que ¡bienvenidas! y espero chicas, que no me dejen sola. Todas necesitamos saber de esto.

Muchos me dicen Toti, soy Licenciada en Comunicación Publicitaria e Institucional, tengo 26 años y, antes de cumplirlos, me propuse seguir sueños que venía posponiendo.

Son muchos. De a poquito voy a ir por todos. 

Entre ellos, estaba el de construir mi propia marca para servicios de Comunicación y Creatividad, PERO… no para cualquier marca. Quería alzar la voz de causas, mensajes que valgan la pena, ONGs, proyectos, empresas y emprendimientos que construyan un mundo mejor.

Así, nació SOFIA, luego de renunciar a mi querida agencia en la que fui Community Manager, Redactora Creativa y, finalmente, Directora Creativa, llegó el momento de poner todo lo aprendido al servicio de lo que yo quería comunicar.

En mi primer paso freelance, o casi a la par de mi renuncia, conocí, gracias a Mili Kirpach, a Miri y con ella a NO PAUSA.

Me enamoré del proyecto y creo que el proyecto se enamoró de mí.


¿Por qué? Primero, porque es un proyecto (como el mío) y segundo porque se trata de apoyarnos entre nosotras, algo que busco desde hace tiempo. Se trata también de informar, soy una convencida de que la información es poder, es decir, la mejor manera de empoderar a alguien. A través de esta comunidad multiplataforma vamos a llegar a gente que no sabe que está entrando en la menopausia, a gente que ya pasó la menopausia y quizás no entendió lo que le pasaba, a gente que va a poder atravesarla más preparada y, muy importante, al entorno de las mujeres atravesando la menopausia, o sea, ¡todas las personas! Seres queridos, entorno profesional, especialistas de la salud… ¡toda la sociedad! Sin tabúes, sin límites, sin miedos. 

Estoy agradecida por haberme encontrado con gente tan linda haciendo algo tan lindo. Espero sumar tanto a este proyecto como este proyecto me suma a mí. 

¡Nos deseo éxitos! 

Karina Korenblum

Soy Karina, tengo 46 años, me gusta pensar que soy multi cultural. Nací en un puerto de Colombia, Buenaventura, de ancestros Polacos. Hoy vivo en la República checa. Me apasiona el cine independiente, llevo 19 años en la industria cinematográfica como agente de ventas y adquisiciones internacionales. Me gusta el mundo de la gastronomía y amo la hospitalidad.

No soy de etiquetas. Estuve casada con un hombre y ahora estoy casada con una mujer. Creo en el amor y en dejarte llevar por los sentimientos.

Me gustan las fiestas y el yoga. No me gustan los extremos ni los puntos medios. Me gusta buscar lo que me hace feliz y luchar por ello.

En agosto del 2015 me hicieron una histerectomía. Tuve la suerte de dar con una doctora excelente, ella preservó mis ovarios y por ende, seguí teniendo periodos regulares, con mal genio, dolores en los senos, etc. Pero en el verano del 2018 estos síntomas se fueron. En su lugar tuve calores, resequedad extrema en la piel, y muchos ataques de ansiedad.

En septiembre del 2018 me reuní con mi amiga Miriam y compartimos nuestras historias, ahí me vino a la cabeza, “Ya sé lo que me pasa… ¡entré en la menopausia!”

Y lo confirmó mi doctora.